


Enseña a los niños los nombres correctos de las partes del cuerpo. Esto les ayudará a comunicarse más claramente con adultos de confianza sobre problemas táctiles.
Asegúrese de que los niños saben en qué adultos pueden confiar y a quién deben acudir si tienen preguntas o inquietudes (por ejemplo, padres, profesores, orientadores escolares, policía). Y asegúrese de que los niños saben que contar secretos malos NO es lo mismo que delatar.
Hay que enseñar a los niños a no dejar que los mayores les besen, les abracen, les toquen o les hagan tocar a otros de forma que el pequeño se sienta incómodo. No basta con advertir a los niños: "No dejes que nadie te toque". Necesitan sugerencias concretas, y los juegos de rol ("¿qué harías si...?") pueden ser útiles. Y a medida que crecen, necesitan información cada vez más detallada.
Enseñe a los niños a denunciar cualquier contacto, acción o conversación que les resulte incómoda, independientemente de quién sea la fuente o de lo estrecha que sea la relación. Esto se aplica a todo tipo de contacto, incluidos los golpes y el acoso. Es importante enseñar a los jóvenes a desconfiar de los extraños, PERO: la inmensa mayoría de las víctimas son abusadas por adultos o niños mayores a los que conocen, en los que confían y, en muchos casos, a los que quieren.
Hay que enseñar a los niños a no guardar nunca malos secretos. Suelen ser secretos que meten en problemas a los adultos o a los niños mayores si se descubren o se cuentan. Los malos secretos pueden consistir en robar, mentir, saltarse las normas o tocamientos sexuales inapropiados. Los buenos secretos suelen ser sorpresas, como regalos o fiestas, que harán felices a los demás cuando se sepan.
Haz saber a tus hijos que se les quiere incondicionalmente. No importa lo que hagan o lo que les hagan, necesitan saber que les querrás igual. Tú lo sabes, pero ellos necesitan OÍRLO, y CON FRECUENCIA. Muchos niños no hablan de los abusos sexuales porque temen que sus familiares piensen que son malos o que no se les puede querer porque "permitieron" que ocurrieran.
Si tu hijo te cuenta que ha sufrido malos tratos, créele e informa inmediatamente a la policía o al Departamento de Servicios para la Familia y la Infancia. A continuación, busque ayuda para su hijo y para usted.